NO PARAR HASTA CONQUISTAR. CUENCA NUNCA SERÁ LO QUE MERECE MIENTRAS LOS CACIQUES DIRIJAN NUESTRA PROVINCIA



martes, 18 de septiembre de 2012

"Sociedad Alkoholika" explotará en un concierto en Cuenca (Sala Babylon chimpum)

Los cerdos vascos que cantan contra los españoles vienen a España a cantar a los paletos comunistas de  Cuenca y alrededores, aunque siempre puede haber algún contra tiempo, como muy bien ellos cantan en sus magníficas canciones...


Enfrentamiento con la AVT
Desde el año 2002, la presión de la AVT y de algunos partidos políticos, como el Partido Popular, han conseguido que múltiples conciertos del grupo hayan sido cancelados; El Corte Inglés llegó a retirar temporalmente los discos que tenía a la venta del grupo.[5]
En mayo de 2004 la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) presentó una denuncia contra el grupo por supuesto enaltecimiento del terrorismo de ETA en canciones como «Explota Zerdo»[6] y «Síndrome del Norte».[7] En septiembre de ese mismo año el juez Baltasar Garzón archivó las diligencias abiertas.[8] En febrero de 2005 rechazó un nuevo recurso contra el grupo y acordó el sobreseimiento libre y el consecuente archivo de las actuaciones abiertas contra Soziedad Alkoholika. Sin embargo, la AVT presentó otro recurso que fue estimado por la Audiencia Nacional en diciembre de 2005 y en enero de 2006 el juez Fernando Grande-Marlaska ordenó que se continuara la tramitación de la causa.[9] Marlaska también archivó el caso pero su decisión fue revocada por la Sala de lo Penal.[10]
El grupo ha asegurado en numerosas ocasiones antes y durante esta polémica que nunca ha apoyado a ETA[11] [12] y que la AVT malinterpreta las letras de sus canciones.
En la rueda de prensa de la presentación de "Tiempos oscuros" denunciaron lo que consideraron como una "presión injusta" a la que estarían siendo sometidos:
Ratificamos todo lo que hemos escrito y cantado porque no es delito tenerle pocas simpatías a la policía, estar en contra de todos los militarismos, contra la xenofobia y el racismo, así como a favor del derecho de autodeterminación.
Nuestras letras son duras porque la sociedad en que vivimos es dura.
En noviembre de 2006 fueron juzgados y finalmente absueltos del delito de enaltecimiento del terrorismo

Éxito rotundo de la convocatoria patriota unitaria el pasado 15 S

Los diferentes grupos patriotas españoles, que participaron en la manifestación del pasado día 15 de Septiembre han logrado un rotundo éxito de convocatoria, organización y presencia en las calles madrileñas, ante un fortisimo dispositivo policial, que no pudo impedir que la marea roji-gualda recorriera las calles que unen las sedes de las dos sectas políticas que ultrajan a España...
Los lemas de unidad y patriotismo fueron clamados por al menos dos mil patriotas españoles, que de esta manera no han dejado sólos a los millones de españoles que por desconocimiento o desidia no participaronen la manifestación.


Los patriotas participantes, demostrando que la unidad es posible, fueron: Falange Española, Nudo Patriota Español, Vieja Escuela, Acción Nacional Revolucionaria, Regeneración y Plataforma de las Clases Medias (con su presidente Enrique de Diego), Hermandad de la Vieja Guardia (con su presidente Carlos Batres), Sindicato de Trabajadores Nacionalsindicalistas (TNS), Alternativa Española y Sindicato Español Universitario, Acción Juvenil Española, Alternativa Española ...

lunes, 17 de septiembre de 2012

Ramiro Ledesma y la Iglesia Católica






La Iglesia Católica y su interferencia con la Revolución Nacional.

Antes hemos aludido a la necesidad de abordar el tema del catolicismo, y sus interferencias con la empresa política y revolucionaria de las juventudes nacionales. El tema será todo lo arduo y delicado que se quiera, pero hay que hacerle frente y obtener de él consecuencias estratégicas.
La Iglesia puede decirse que fue testigo del nacimiento mismo de España como ser histórico. Está ligada a las horas culminantes de nuestro pasado nacional, y en muchos aspectos unida de un modo profundo a dimensiones españolas de calidad alta. Es además una institución que posee algunas positivas ventajas de orden político, como por ejemplo, su capacidad de colaboración, de servicio, si en efecto encuentra y se halla con poderes suficientemente inteligentes para agradecerlo, y suficientemente fuertes y vigorosos para aceptarlo sin peligros.

Parece incuestionable que el catolicismo es la religión del pueblo español y que no tiene otra. Atentar contra ella, contra su estricta significación espiritual y religiosa, equivale a atentar contra una de las cosas que el pueblo tiene, y ese atropello no puede nunca ser defendido por quienes ocupen la vertiente nacional. Todo esto es clarísimo y difícilmente rebatible, aun por los extraños a toda disciplina religiosa y a toda simpatía especial por la Iglesia.

Ahí termina la que podemos llamar declaración de principios de la revolución nacional con respecto a la religión católica. Pensar traspasarla en un sentido o en otro desfigura totalmente la victoria nacional, y hasta la pone en riesgo y peligro de no ser lograda.

La empresa de edificar una doctrina nacional, un plan de resurgimiento histórico, una estrategia de lucha, unas instituciones políticas eficaces, etc., es algo que puede ser realizado sin apelar al signo católico de los españoles, y no sólo eso, sino que los católicos deben y pueden colaborar en ella, servirla, en nombre de su dimensión nacional, en nombre de su patriotismo, y no en nombre de otra cosa.

Ello por muchas razones: una, porque se trata de una empresa histórica, temporal, como es la de conseguir la grandeza de España y la dignidad social de los españoles. Otra, que evidentemente pueden colaborar también en tal empresa gentes alejadas de toda disciplina confesional. Y otra, que es una empresa que la Iglesia católica misma ni intenta, ni debe, ni se le permitiría emprender.

Pues no se olvide que la revolución nacional quiere y desea descubrir un manojo de verdades españolas, tanto de índole nacional como de índole social, que puedan y deban ser abrazadas por parte de todo el pueblo, sin posibilidad de crítica ni disidencia. Nosotros sabemos que la vida histórica de España está pendiente de la vigencia de ese manojo de magnas e indiscutibles cosas, garantizadoras de su unidad moral y de su cohesión. Precisamente, la revolución nacional tiene su justificación en la ausencia contemporánea de esas unanimidades en el espíritu de nuestro pueblo.
Algún día la unidad moral de España era casi la unidad católica de los españoles. Quien pretenda en serio que hoy puede también aspirarse a tal equivalencia demuestra que le nubla el juicio su propio y personal deseo. No. Ahora bien, ocurre asimismo que sólo bajo el signo de la democracia burguesa y parlamentarista, es decir, sólo bajo la vigencia de un régimen político demoliberal, podría España vivir o malvivir sin solidaridad nacional profunda, sin unidad moral.
La tarea de crearla, de propagarla, de imponer coactivamente sus postulados es una de las finalidades históricas, la más alta, de este momento, en que asistimos sin ninguna duda a la ruina y a la decrepitud irremediable de aquel sistema, a la imposibilidad de que rijan la vida española instituciones sin fe, espectadoras e incrédulas.

Fe y credo nacional, eficacia social para todo el pueblo, pedimos. Pues sabemos que sólo así dispondremos de instrumentos victoriosos, y que sólo así no caeremos en vil tiranía imponiendo a todos su obligación nacional y su fidelidad a los destinos históricos de España. En nombre de la Patria y en nombre de la liberación social de todo el pueblo, no nos temblaría el pulso para cualquier determinación, por grave y sangrienta que fuese. Sí le temblaría hoy, en cambio — y haría bien en temblarle —, a la Iglesia para una decisión coactiva sobre los incrédulos.
La revolución nacional es empresa a realizar como españoles, y la vida católica es cosa a cumplir como hombres, para salvar el alma. Nadie saque, pues, las cosa de quicio ni las entrecruce y confunda, porque son en extremo distintas. Sería angustiosamente lamentable que se confundieran las consignas, y esta coyuntura de España que hoy vivimos se resolviera como en el siglo XIX en luchas de categoría estéril.

España, camaradas, necesita patriotas que no le pongan apellidos. Hay muchas sospechas — y más que sospechas — de que el patriotismo al calor de las Iglesias se adultera, debilita y carcome. El yugo y las saetas, como emblema de lucha, sustituye con ventaja a la cruz para presidir las jornadas de la revolución nacional.

Ramiro Ledesma Ramos, Fragmento de "Discurso a las juventudes de España", 1935.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Fútbol e independentismo catalán


Mezclar política y futbol, no es nuevo. Partiendo de la base que nunca me ha gustado mezclar churras con merinas, no paso por alto, que un equipo como el Barcelona C.de F. con miles de “hinchas” por todo el solar patrio, con su Presidente al frente, se apunte a la ola separatista de éstos días en Cataluña.
Como bien exponía José Luis Roberto en éste medio,  la manifestación desarrollada el 11-S en Barcelona “manipulada por el independentismo catalán”, es un símbolo preocupante y un toque de atención del gran esfuerzo de los enemigos de la unidad nacional.

No, si el Presidente del Barcelona C. de F. Rosell, tonto no es. Sabe que la federación, dirigida por un vizcaíno, está de su lado. El Barcelona tiene muchos aficionados fuera de Cataluña y eso se traduce en dinero (que al fin y al cabo es lo único que importa a esta gente, la pela es la pela).
Ahora bien, los clubes no son nada sin sus aficionados, si los aficionados de los demás equipos les hacen un boicot absoluto, no comprando entradas para los partidos de liga o copa donde se juegue contra el Barça y no viéndolo por televisión, creo que la Federación captará el mensaje: LA LIGA ESPAÑOLA ES SOLO PARA EQUIPOS ESPAÑOLES.
Aunque el mayor problema, a parte del futbol,  es la sedición de ésta parte tan española como cualquier otra del territorio patrio. Hemos pasado del “estado libre asociado” de Ibarreche, a la proclamación por parte del Presidente Mas, de solicitar una posible independencia catalana a las bravas, previo referéndum.
Cuando un puñado de granadinos hicimos una protesta a Ibarreche en la Facultad de Derecho granadina, impidiendo su intervención secesionista, fuimos tachados (y me lo recordaba ayer un amigo) por la hipocresía “progre” granadina, que éramos unos exagerados y que eso nunca pasaría en España. Entre otras sandeces, decían que habíamos buscado y tenido nuestro “minuto de gloria” por salir en todos los medios españoles boicoteando a un presidente autonómico y por estar en contra de las autonomías-secesionistas.
De esos barros, estos lodos.¡¡A ver quien para esto!!, y termino con lo pronunciado por José L.Roberto en éste medio “solo con aplomo, con decisión, se consiguen los objetivos en firme contraposición al independentismo actual”

Rafa Pozo- Granada

jueves, 13 de septiembre de 2012

CORPORATIVISMO...

“El nuevo orden corporativo tiende a servir, no éstos o los otros intereses de sentido particularista ni aun de clase, sino unos fines que trascienden a todo eso, fines de imperio, de marcha, de vida nacional plena. El marxismo encrespa hoy las clases con idéntica consecuencia subversiva y perturbadora que el liberalismo encrespó en rebeldía económica a los individuos. Pues bien, he aquí la tarea del Estado nacional, con su cortejo de atributos a los que no alcanza siquiera la posibilidad de que sean ignorados como justos: la jerarquía de fines, disciplinando los factores de la producción –no la producción como tal– y del consumo. Pues una economía es algo que no agota su sentido al producir riqueza a unos individuos o a unas clases. Son los suyos fines nacionales, que afectan a la existencia nacional en su base más honda.”
Ramiro Ledesma Ramos.

“Nosotros no propugnamos una dictadura que logre el calafateo del barco que se hunde, que remedie el mal una temporada y que suponga sólo una solución de continuidad en los sistemas y en las prácticas del ruinoso liberalismo. Vamos, por el contrario, a una organización nacional permanente, a un Estado fuerte, reciamente español, con un Poder ejecutivo que gobierne y una Cámara corporativa que encarne las verdaderas realidades nacionales. Que no abogamos por la transitoriedad de una dictadura, sino por el establecimiento y la permanencia de un sistema.”
José Antonio Primo de Rivera.

“Hemos constituido el Estado corporativo y fascista, el Estado de la sociedad nacional, el Estado que reúne, controla, armoniza y atempera los intereses de todas las clases sociales, las cuales se sienten todas igualmente tuteladas.”
Benito Mussolini.
 
Pintan Bastos